El fantasma de Fernando Z. Maldonado
El fantasma de Fernando Z. Maldonado
No se si a veces el deseo de volver a ver a nuestros seres queridos influya para que estos se manifiesten una y otra vez en nuestra vida. Algo debe de haber en este sentido ya que ellos solo mueren si dejamos de pensar en ellos. La siguiente narración fue la primera nota que realizamos para la cadena de televisión Argentina. El grupo de los 4 expedicionarios, camarógrafo, realizador y asistente de producción ya estaba conformado desde hace varios meses, aunque yo no lo sabia del todo, había entrado en sustitución de un elemento que había comenzado la primera parte de la temporada inicial de este proyecto de aventuras a lo largo del país y que se llevaría al cabo de dos meses aproximadamente, si todo iba bien.
La promesa de aventuras era muy amplia así como también la de aprendizaje. Así que bajo un permiso temporal de la empresa en que trabajaba me lance a una incierta serie de aventuras que serian el preludio de otra exitosa segunda temporada. El “cuartel general” o centro de mando se instalo en la ciudad de Cuernavaca Morelos, desde allí nos trasladamos a varios puntos de la Ciudad de México, seguro que los expertos en la logística de Argentina ignoraban plenamente la distribución entre estos lugares. El sitio en donde nos concentrábamos era un Hostal, un lugar en donde personas con pocas exigencias de la comodidad se instalan para pasar una o dos noches; son cabañas con recamaras compartidas, baños afuera de la misma con regaderas de escasa agua caliente, pero lo mejor venia en la mañana, cuando unas señoras muy amables se encargaban de hacer los desayunos y así todos los días muy temprano realizaban unos pequeños panquecitos de harina integral mismos que tomábamos para el camino y que ya entrada la tarde amortiguaban el hambre que da después de trabajar arduamente. La primera nota que se iba a realizar era sobre fantasmas, la cadena se especializa en ese tipo de notas así que no iba a ser extraño encontrar mas casos a lo largo del trayecto con temas sobre lo insólito. Cabe mencionar que en cuánto a la producción de cada nota no había en si un guión preestablecido, todo era mas o menos espontáneo, aunque había un hilo conductor del tema que era el caso en si mismo, cada uno de los expedicionarios daría su punto de vista de el caso de acuerdo a su propia óptica, mi experiencia como reportero e investigador de estos temas me ponía en la situación mas comprometida y en la que caería el peso de cada nota que se realizaba. El primer día llego y el caso sobre fantasmas se iría a investigar a Ciudad Satélite, al norte de la Cuidad de México, El caso iba a ser por demás interesante era el caso de el fantasma de el importante compositor mexicano Fernando Z. Maldonado y la encargada de recibirnos en su casa de México era su querida hija Alma. Entre la investigación y la realización de la nota se fue todo el día, había mucha gente, la producción de Argentina se al ingenio para que la participación de especialcitas fuera muy nutrida así que aparte de los 4 expedicionarios de la serie se sumo un investigador de lo paranormal mi actual amigo: David Rojas Asaf, ingeniero musical que se dedica a averiguar los misterios que abordan la muerte, había un dibujante que haría retratos hablados sobre el tema y una experta en parapsicología que usaba elementos mas sacados del mercado de sonora que de un laboratorio serio.
El recibimiento fue cordial con la señora Alma, ella poco a poco nos fue poniendo al tanto de los acontecimientos que allí ocurrían. Nos comento que no eran pocos los momentos en que ella veía a su padre cerca del piano que tanto tiempo le dedicaba, nos mostró su recamara y nos algunas de las prendas que el usaba, este hecho es muy importante dentro de una investigación ya que las prendas que han sido utilizadas por mucho tiempo siguen conservando lo que llamamos Humor de las personas “su esencia” y que de alguna manera facilitan las psicometrías ya que la energía psíquica de una mente entrenada logra sintonizarse a la misma frecuencia de quien uso esa prenda pudiendo entrar en contacto con su dueño original. Pero hacer la psicometría no era mi trabajo para la cadena, no podía abarcar el trabajo de los demás así que al menos a cuadro me mantenía al margen de hacer comentarios. De todos modos pude tocar la tela y sentir las vibraciones que de ella emanaban y si había cierta incomodidad, se sentía mucho una vibración de inconformidad, yo desde luego no comente nada seguí observando el trabajo de los demás. Pero en cierto momento de la grabación uno de mis compañeros empezó a garabatear un cuaderno con líneas sin sentido, según el, había entrado en un estado de éxtasis que lo obligaba a seguir haciendo trazos sin ton ni son, pero era comprensible debido a la naturaleza de su personaje dentro del programa se las ingenio para aparentar que había sido poseído por alguna entidad que lo obligaba a actuar sin control de si mismo. Un grande esfuerzo fue no reírse de su infantil comportamiento tratando de acaparar las cámaras, tan notorio como que casualmente el evento ocurrió cuando mi compañero creyó que grababan en ese momento y que de forma conveniente fue vuelto a ser poseído para lograr una segunda toma. Pero allí no paraba todo, nadie iba a salir en el programa sin mostrar lo mejor de si mismos y el esfuerzo por destacar en esa nota se fue acrecentando. Llego el momento en que entraba en acción David Rojas, usando una sofisticada máquina para detectar espíritus, nunca nadie supo como se usaba o que es lo que hacia pero eso si a cuadro lucia muy espectacular, mas tarde la parapsicóloga, (termino común para designar muchas cosas menos lo que realmente es) saco de entre sus cosas unas misteriosas sustancias que iban a eliminar las entidades que se arremolinaban abajo de las escaleras, así ella con rezos y sustancias propias del mercado de Sonora dio una gran muestra de lo que la ciencia de parapsicología realmente no es. La sustancia que según dijo la especialista era sal, empezó a quemarse de forma inusual, haciendo que aparecieran infinidad de rostros en la misma. Según la especialista todo un regimiento de entidades estaba allí, ya no se trataba solo de la entidad del Finado Fernando Z. Maldonado, según ella la casa ya era prácticamente un club de encuentros con seres desencarnados. Su metodología de trabajo tan socorrida me recordó a esos charlatanes que se hacen llamar santeros y que siempre encuentran un “mal” en casa de sus clientes y que estos bajo la creencia de que son expertos creen a pie juntillas lo que este les dice. Así que desilusionado por lo que era mi primer nota me puse a meditar sobre lo que pasaría en el momento en que la producción tuviera que hacer una nota en la que yo tuviera que hacer algo así. ¿Me prestaría a una escena de ese tipo? No, no lo creo el canal tenia cierto prestigio y yo también, Tal vez aun era el momento de renunciar, la preocupación se disipo a los pocos días, mi compañera embelezada por la cámara decidió tomar ese papel, el de decir cosas sin sentido que parecieran verdades filosóficas. Pero ¿que paso en realidad en esa casa?. Hubo cosas que no salieron a cuadro tal vez porque el editor considero que no eran importantes. Hay que comprender que quien es el encargado de hacer la producción no es ni por un momento un experto en el tema, y que además cada capitulo pasa por varias manos y procesos que no tiene que ver para nada con el mundo de lo desconocido. Pero lo que yo viví detrás de cámaras fue algo verdaderamente sorprendente, cuando Alma nos subió a su recamara dijo lago sobre haber visto a su padre varías veces en la sala de su casa, vestido con la ropa que nos mostraba, cabe decir que Fernando Z. Maldonado no murió en ese lugar, él paradójicamente fue asesinado en el estado de Morelos. ¿Entonces que sucedía en la casa? Las manifestaciones de ese tipo son llamadas impregnaciones y ocurren en ciertos momentos en que la energía psíquica acumulada durante años obre los mismos hábitos se manifiesta o se dispara por un evento casual, o inducido. Esto es así debido a que la muerte no ocurrió en ese lugar. Sin embargo así se retrato en ese momento: por otro lado una especie de Poltergeist se manifestó en la casa cuando estábamos realizando la nota. En el cielo de la recamara había un hilillo muy delgado de color rojizo, cual si fuera sangre estaba sobre al cama de nuestra hospitalaria amiga. Esa si fue una manifestación real que carecía de cualquier inducción propiciada por algún especialista y es que en el mundo de los fantasmas no se puede contar con ellos para que aparezcan o desaparezcan en los momentos oportunos, mucho menos que hagan una segunda toma. Así con esta experiencia comencé mi viaje de expedicionario que me llevaría a recorrer el territorio mexicano descubriendo su magia y encanto sobre lo oculto.

Alma hija del finado Fernando Z. Maldonado con el autor de la nota.

David Rojas Asaf, antes de entrar a cuadro a hacer su demostración profesional.

Sala de reconocimientos por la exitosa carrera.

Sin duda una vida de éxitos.

Es el momento de hacer un retrato hablado de la situación.

El rincón donde se producía la manifestación paranormal.

La experta en parapsicología haciendo rezos junto a David Rojas.

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